A LAS PODEROSAS




El día de la mujer, no es solo para felicitarlas, mandarles flores virtuales y videos alusivos al día. El día de la mujer es para conmemorar todos los años de lucha para que de una vez por todas exista la igualdad, el respeto, el amor, la comprensión, el empoderamiento de las mujeres, también para recordar a todas las que han muerto por opinar, por luchar, por brincar, por hacerse notar o, por el contrario, las que murieron por callar, por ser maltratadas, por ser violentadas, por ser usadas...
Hombres, no feliciten a las mujeres que están en sus vidas si las tratan como un objeto todo el año, si no las dejan participar, si no creen que sean capaces de pensar, de tener un sueldo mejor o igual que ustedes, si no las ayudan en el hogar que por el contrario les ponen el doble de trabajo y para rematar se molestan si no lo hacen bien. No feliciten a las mujeres si no las valoran por lo que son y no aprecian lo maravillosas que pueden ser.
Mujeres, no se sientan orgullosas, no se feliciten, no sean hipócritas ante el mundo publicando solo en las redes sociales cosas alusivas al día de la mujer. ¿Por qué?  Por el simple hecho que la lucha no es solo hoy en el mundo virtual, la lucha es siempre en el mundo real.
Dejemos de criticarnos unas con otras, de hacer competencias a ver quién tiene mejor cuerpo porque todas tenemos uno, no son iguales, venimos de diferentes formas y tamaños, gordas, flacas, altas, bajitas, pelo corto, pelo largo, rizado, lacio, Pajón, chino, etc. ojos verdes, azules, negros, marrones. ¿Qué importa?
Acá lo que importa es que podemos ser grandes, podemos pensar, podemos sentir, amar, podemos unirnos y luchar por nuestros derechos, para hacernos notar, para que sepan que no somos objetos, que no dejamos que piensen por nosotras, que estamos aquí y tenemos todo el derecho no por ser mujeres, sino por ser seres humanos al igual que ellos.
No estamos solamente para lavar, planchar, cocinar, parir, cuidar los hijos, bañarlos, arreglarlos, atender al marido y encima de todo trabajar fuera del hogar. No todas quieren llevar esa vida y eso está bien. Pero muchas lo hacen porque les nace y eso también está bien lo que no está bien es que sean abusadas haciéndolas trabajar en exceso, no ayudarlas y tenerlas como esclavas.
Y no podemos criticar a las que no quieren llevar esa vida, las que no quieren tener hijos, un marido, una casa que limpiar y atender, las que quieren ser independientes y no tener quien dependa de ellas, a menudo esas mujeres son criticadas por querer llevar ese estilo de vida, porque al parecer las mujeres están en la tierra para cumplir con una orden que es reproducirse ¡Muy mal! No es para eso que estamos aquí, para llevar una vida que no pedimos por el simple hecho de tener que complacer a los demás, estamos aquí para hacer lo que nos guste, lo que entendemos que es lo mejor para nosotras y que es donde nos sentiremos cómodas, siempre y cuando no sea haciéndole daño a nadie.
Seamos nosotras mismas, no nos dejemos maltratar ni usar de nadie. Levantemos la voz porque estamos aquí, tenemos derechos al igual que deberes que si se nos respetan los derechos seguros vamos a cumplir.
La fuerza la obtendremos al unirnos, al apoyarnos unas con otras. Este es el momento de hacernos notar y de seguir luchando hasta llegar a la igualdad que por tantos años se esta exigiendo. Es el tiempo de levantarnos, de crecer y de hacerle saber al mundo de que estamos hechas. 
Por nuestras madres, abuelas, hermanas, tias, sobrinas, primas, amigas, vecinas y por las no conocidas.
PPC.

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